© de la imagen La meva maleta

martes, 16 de septiembre de 2014

Mi cuaderno de leer

 
 
La imagen de arriba corresponde a mi cuaderno de releer. Me he acostumbrado a llevarlo pegadito al libro de turno para tomar nota cuando encuentro algo que sé que querré volver a leer. Me ayuda a ser consciente de las palabras, de su belleza, del sentimiento que dejan de cómo un autor sabe jugar con ellas y cómo es capaz de traspasar tu corazón o tu cerebro con su impacto.
Comparto una de mis citas favoritas, una reflexión que por varias razones ha aparecido en mi camino últimamente. La quiero dejar escrita en este lugar, que no deja de ser mi cuaderno de notas virtual.

                      Aunque nada ocurriese luego, aunque se demostrase su inocencia, (...) todo el pueblo envidiaría para siempre a Feng, y a los ojos de todos, los hechos habrían sucedido realmente, por lo que sería odiado y maldito. En ocasiones la maldición es hija del odio y la maledicencia casi siempre de la envidia. La mala gente critica al rico porque tiene lo que los demás no tienen, al honesto porque es lo que los demás no son y al sabio por lo que los demás desearían saber, sin reparar en que el trabajo, la virtud y el estudio, en definitiva el esfuerzo, es la forja en donde crecen los resultados, una forja abnegada y constante que se alimenta de perseverancia, empeño y sudor. Pero la mala gente siempre termina consturyendo verdad de la mentira, a base de repetirla (...)

                      Del libro Las lágrimas de Henan, de Antonio Gomez Rufo
Aquí la dejo para ti, no como verdad absoluta, sino como punto de partida para tu propia reflexión.
Por cierto, el libro es bueno, aunque me parece una historia tremenda.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Me ahogo

imagen de aquí

Cada vez que trato de entrar a contar algo, una gran bocanada de agua me llena la boca, la nariz, las orejas, se introduce a través de mi pelo y de los poros de mi piel dentro de mi alma, de mi mente. 

Paso las páginas de este blog como aquellos cuentos en los que las figuras están dibujadas de forma consecutiva y la imagen se vuelve acción. Así, leo las cosas que me han pasado durante cuatro años y medio, y os encuentro, acompañándome día tras día, post tras post, y entonces comprendo que me debo a alguien, al que me lee. Abro la boca y una gran masa de agua me atraganta una vez más. 

Veo el blog con su aspecto nuevecito, con su princesa preciosa, y entonces me recuerdo a mí misma que tengo que contar algo. Y entonces me siento leída, estudiada, conocida, desnuda, y no puedo afrontar el aire seco y punzante, no quiero, no me puedo permitir ser transparente como agua porque siempre hay alguien dispuesto a utilizarte, a lastimarte, a perjudicarte, a darte algo que no quieres porque sabes que tarde o temprano te pasará su factura. 

En otras batallas virtuales, en las que se discute sobre todo aquello que sea discutible, por mero deporte. Izquierdas y derechas, tetas y biberones, malas madres (¿?) contra apegadas, pro-animales que defienden que hay que tratar a los animales como personas y a las personas que las zurzan. Los Podemos contra todos, yo contra Podemos, y al final, lo de siempre, se apagan las luces de neón y quedamos los cuatro de pueblo levantándonos a las seis y media para seguir con el mazo dando. Y tú, yo, quiero decir, agotada por haber defendido la causa con la que crees. Creías. Bueno, ni sabes.

Libros (buenos, sé que son buenos) escritos por mí se me pudren en los cajones y en la autoestima porque en el fondo de mi ser me niego a creer que jamás se verán publicados. 

Me pregunto si alguna vez volveré a ser lo que era, o si me crecerán algas en las puntas de los dedos de las manos y quedaré atrapada en el fondo del mar. Quizá, si salgo, me convierta en una estatua de sal. Así que permaneceré rodeada del silencio, que al menos, no me ahoga. O sí. Maldita sea. 



domingo, 31 de agosto de 2014

De puntillas

Termina agosto tal como llegó, como quien entra de puntillas en la habitación de alguien que está dormido. De puntillas paso por las emociones ya conocidas, las ausencias, las discrepancias, que se me hacen tqn mayores los niños y se acaba el verano y no tuve tiempo de ir a verla, y que empiezo la última semana de vacaciones y no tendré tiempo de sentarme, así que no hago planes para no tener que comérmelos con patatas. De puntillas afronto mis decepciones, las tormentas en vasos de agua, de puntillas, que empieza nueva vida y estamos navegando entre la ansiedad por que llegue ya y la nostalgia de lo que queda atrás, de puntillas miro a mi niño milagro y sé que a él también le cambiará la vida. Y siento tremenda tristeza por él, porque siempre será una maravillosa pieza cuadrada en un mundo redondo. 
Y paso aquí a contar todo esto de puntillas porque me antes me resultaba mucho más fácil. 

sábado, 23 de agosto de 2014

Un jarro de agua fría y mi corazón dividido


No sé si me gusta demasiado la moda de ducharse en cubitos de hielo y pasarle el encarguito a otro para que haga lo mismo. 

Conozco la gran obra de caridad que se esconde detrás de esta chorrada: dar visibilidad a una enfermedad tan dura como la ELA a partir de una iniciativa solidaria. Eso es lo que divide mi corazón. 

Porque si bien es cierto que muchos de los que se han grabado en vídeo en semejante tesitura, antes o después habrán realizado el ingreso en la cuenta bancaria (ES09 - 2038 - 1923 - 156200003135), parece que la mayoría de los que se han prestado a aceptar la cadena que circula con fuerza por la red, no han aportado dinero, que es lo que puede ayudar.

Voy a abstenerme aquí de decir qué es lo que pienso de la mayoría de políticuchos que ganan sueldos que ruborizarían a cualquier persona decente por ejercer un trabajo bastante mediocre, algunos de ellos sin formación académica siquiera, mientras que nuestros mejores cerebros tienen que ir al extranjero a ganar el dinero que debieran. 

El dinero que los sucesivos gobiernos se ahorran en investigación es el que los enfermos de ELA (et al.) y sus familiares necesitan, no el mío. Bueno, si después de que los politicuchos dejaran de robarse lo que se pueda faltara más dinero, yo pondría todo lo que estuviera en mis manos, lo que quedara después de la siega de Hacienda-somos-todos-menos-ellos. 

En fin, yo venía aquí a dar un jarro de agua fría a los que se pasean por la Plaza Mayor Internet para que todos les vean el gesto sin dejar su dinerico. 

Y, de paso, recordarles el Evangelio de San Mateo (6:3-13)

3 Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará 5 Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 6 Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 7 Y al orar, no uséis repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabrería. 8 Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis. 9 Vosotros, pues, orad de esta manera: "Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 "Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. 11 "Danos hoy el pan nuestro de cada día. 12 "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores. 13 "Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén."

Imagen Vermeer,  Mujer con una jarra de agua

jueves, 14 de agosto de 2014

El libro que te acompañe

"Aquella era una mañana como otras y sin embargo perfecta entre todas. Oyó el leve crujir de las cuerdas al sacar Juana a Coyotito de su cuna, lavarlo y envolverlo con su chal de modo que quedara muy cerca de su seno. Kino podía ver todo esto sin mirarlo. Juana cantaba en voz baja una vieja canción que sólo tenía tres notas y, no obstante, interminable variedad de pausas. Esto también fromaba parte de la Canción Familiar, como todo. A veces llegaba a ser un acorde doloroso que ponía nudos en la garganta, musitando: "esto es certeza, esto es calor, esto es lo TODO".

Imagen de aquí

Después del paso de media vida por mis entrañas, del amor, de las lágrimas más duras, del aprendizaje, del trabajo, de los premios, del esfuerzo, de comprender que el Equilibrio Universal termina por llegar y por romperse con la misma facilidad, releo La Perla, (John Steinbeck, 1945).

Probablemente esta obra debería ser incluida en el kit de supervivencia del ser humano en distintas etapas de la vida. Se me ocurre que, ahora que mi hijo mayor empieza a comprender, sea ya un buen momento para prestárselo. Así que junto con sus libros de secundaria, debería incluirlo. Luego, cuando tenga ya su formación, y se dirija con energía al camino que él haya elegido para su vida, entonces, entre sus toallas y sábanas del ajuar por estrenar, entonces debería volver a "dejar olvidado" el libro, como quien no quiere la cosa. Y cuando junte con su mujer la canastilla de su primer hijo, entonces será otra ocasión perfecta para traspapelar el libro para que lo lean ambos, arrullados por el respirar tranquilo de su bebé en la cuna. Y luego, cuando ya su camino esté mediado, entonces será otra vez momento de leer La perla, para comprobar que siguen caminando por el buen sendero. No creo que sea necesario esta vez que yo me ocupe de prestarles el libro, ellos mismos lo guardarán envuelto entre terciopelos en un lugar privilegiado de su biblioteca.

Dejo un par de citas más para terminar, después de todo, si no has leído esta obra, creo que sus propias palabras pueden convencerte mejor que yo de que corras a hacerte con un ejemplar.

"Pero ahora, al anunciar como sería su futuro, lo había creado. Un proyecto es algo real, y las cosas proyectadas son como experimentadas ya. Un proyecto, una vez ideado y trazado se hace realidad, indestructible pero propicia a ser atacada."

"Juana, desde el interior de su alma de mujer, sabía que la montaña resitiría impávida mientras el hombre acabaría quebrantado, que el mar seguiría su incansable oscilar y el hombre podía perecer ahogado. Y sin embargo, todo esto es lo que hacía de él un hombre, medio loco y medio dios, (...)"




domingo, 10 de agosto de 2014

Espectadora

No todos los momentos vividos te tienen como protagonista absoluto. En determinadas ocasiones, uno deja de ser protagonista, ejecutor, actor en su propia vida y se convierte en espectador. Las decisiones no son propias, sino de los demás, a pesar de que te atañen con rigor. Y te ves comprando cosas que no te gustan tanto, postergando actividades que realmente te apetecerían y quisieras estar con gente que no está.

Y vas acumulando resignaciones, porque no queda otra. Porque ellos crecen, porque los afectos de los demás no dependen de ti, porque hay cosas que son inevitables. Y porque muchas veces, tú mismo has colocado en el escenario todos los ingredientes que terminan por apartarte de él, y entonces hay que sentarse en el patio de butacas y aguardar al desarrollo de la función, esperando, al menos, que no sea un drama, sino una comedia ligera.

Y no hay programa de mano.


domingo, 3 de agosto de 2014

Tu sombra

Trato de luchar contra el tiempo para que no corra todo tanto, tantísimo. Hace apenas nada eras un bebé, luego un niño muy pequeño, luego pintabas caracolillos con tus manos regordetas. Luego empezaste a leer, tan pronto, y a utilizar el mundo con la misma facilidad con la que respirabas. 

Y yo no puedo hacer más que atrapar tu pequeña sombra de Peter Pan por ti, porque tú sí quieres crecer, niño. 



Y yo quiero que lo hagas, pero a veces necesito atar tus pies, como si eso sirviera para evitar que todo vaya tan deprisa. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Seguidores

Por favor,

Si algo de lo que expongo aquí te molesta, te pertenece, o habla de ti y quieres que lo borre, tan solo tienes que pedírmelo. Nunca quise ofenderte, ni plagiarte, ni molestarte...
Este es un espacio de libertad y, sobre todo, de respeto.